DÍA MUNDIAL DEL ATAQUE CEREBRAL: ¿QUÉ PODEMOS HACER?

Dr. Raúl Omar Domínguez.  Neurología. Hospital Sirio Libanés. Buenos Aires.


En el Hospital Sirio Libanés de la ciudad de Buenos Aires, un muy alto porcentaje de la población de pacientes que se asisten corresponden a la edad avanzada. Y, en esta edad avanzada, la principal causa de discapacidad y mortalidad es debido a trastornos circulatorios en diferentes regiones del cuerpo. Al aumentar en años, las personas se vuelven más vulnerables a las lesiones vasculares, y sobre todo si además el individuo tiene asociado otros factores de riesgo, con los que crece la probabilidad de enfermar los vasos sanguíneos.

Uno de los aspectos más importantes para la prevención y el tratamiento del ACV es el control de los factores de riesgo vascular que tienden a enfermar a las arterias, siendo los más importantes: hipertensión arterial, tabaquismo, diabetes, aumento del colesterol y de homocisteina, vida sedentaria, sobrepeso y enfermedades del corazón capaces de formar coágulos.

Desde hace 3 años, llevamos a cabo en el Hospital Sirio Libanés, reuniones explicativas de estas dolencias, el día 29 de octubre, considerado en esta época  como el día mundial del ataque cerebral. En esta década, la mayoría de los países lo fueron adoptando, y definitivamente fue consolidado en una reunión internacional celebrada en el año 2006, ese mismo día en ciudad del Cabo, Sudáfrica. Esa fecha es el nacimiento de la Organización Mundial de Stroke, por es la conmemoración del día mundial del ataque cerebral.

Ahora bien, esta es una explicación simple para esclarecer los nombres de las lesiones cerebrales. El término Ataque Cerebral Vascular  (ACV o Ataque cerebral o ictus o apoplejía o stroke en inglés, son denominaciones similares) hace referencia a cualquier trastorno de la circulación cerebral, de comienzo brusco, en segundos o minutos, que afecta a una región del cerebro y provoca el mal funcionamiento de esa zona. Esto puede ser como consecuencia de la interrupción completa del flujo sanguíneo en una parte del cerebro, provocando un infarto cerebral o muerte del tejido cerebral por una falla circulatoria. En forma general, infarto corresponde a la muerte de un tejido por ausencia de circulación. El nombre de isquemia cerebral se refiere a una disminución de la circulación cerebral, la cual puede tener dos alternativas. Uno de los caminos es corregirse y no dejar síntomas ni lesiones en el cerebro, y a esto último se lo conoce como Ataque Isquémico Transitorio. El otro camino es el de continuar agravándose la menor circulación  hasta llegar entonces al infarto cerebral.

También el ACV puede producirse como consecuencia de la ruptura de una arteria cerebral, llamándose a ello hemorragia cerebral.  La sangre sale de las arterias y produce la lesión del tejido cerebral por compresión directa de la masa sanguínea sobre las células nerviosas. Aproximadamente, el 80 por ciento de los ACV son infartos, por taponamiento de las arterias y el 20 por ciento son hemorragias por rotura de la arteria.

El ACV representa en los países desarrollados una de las primeras causas de muerte y la enfermedad más importante como causa de invalidez permanente, siendo estas cifras mayores en los países en vías de desarrollo. Por ello, todas las medidas destinadas a evitar este mal, constituyen un objetivo sanitario de primer orden. El ACV es una situación de temer y de mucha gravedad, debido a las consecuencias que deja, la discapacidad tanto física como mental. El ACV afecta a ambos sexos, pero con una mayor frecuencia en los varones, y que aumenta en forma notoria con la edad.  El 20 por ciento de los pacientes con ACV va a fallecer durante el primer mes de ocurrido y alrededor de un 40 por ciento de los que sobreviven quedarán con un grado de discapacidad que  le impiden incorporarse en buena forma a sus actividades sociales o laborales habituales.

Un aspecto trascendental es la pronta  llegada al hospital, a los pocos minutos de iniciado el ataque cerebral. En las primeras horas de producido el ACV, se inician los tratamientos estratégicos para cada variedad. También se realizan todos los estudios necesarios para identificar la causa que originó el ACV, y finalmente implementar las correcciones, ya que en las siguientes semanas puede repetirse el ataque cerebral con una mayor discapacidad. Asimismo, la rehabilitación precoz es muy importante.

 Los mismos factores de riesgo que perjudican a las arterias cerebrales, también lo hacen en las arterias coronarias y en otros conductos vasculares del todo el cuerpo. De allí la necesidad de mantener corregidas estas causas de riesgo y siempre buscar el mejor estilo de vida para llegar con total independencia a la edad más avanzada.

El día viernes 29 de octubre de 2010, esperamos la concurrencia de todos aquellos que quieran informarse con mayor profundidad sobre este flagelo del presente, recordando otro día mundial del ataque cerebral (19 a 21 horas). Toda la población, puede concurrir llamando en el inicio del mes de octubre al conmutador del Hospital 4574 4343, para reservar un lugar, siendo la participación gratuita.